jueves, 6 de agosto de 2009
Como nos damos cuenta que lo que sentimos no es simplemente una amistad, sino que algo mas, algo que nos hace tan bien, tan feliz. Como nos damos cuenta que lo empezamos a ver con otros ojos, que tu amigo ya no es solo eso, sino que es tu amor. Como separamos el trigo de la paja, tan difícil es, darse cuenta de la realidad. Sera por miedo, a que el no sienta lo mismo, que preferimos callarnos y amarlo en silencio; o por miedo a que eso que alguna vez tuvimos se deshaga, que no solo lo perdamos como amor sino que también como amigo... Hay que saber decirlo, de alguna forma hay que encararlo, sin lastimarlo, sin sorprenderlo. Porque sino lo estamos poniendo contra la espada o la pared, lo estamos obligando a sentir lo mismo que nosotros. Y eso es lo que no queremos; queremos que este con nosotros por lo que realmente siente, no por lo que cree que siente...